quizás, algún día me sienta tan relajada nuevamente
como para rayar las paredes de mi pieza con tiza
y hacer dibujos o algo
no sé...
no sé...
pero, en realidad, no importa.
viernes, 28 de agosto de 2009
jueves, 27 de agosto de 2009
miércoles, 26 de agosto de 2009
Para mi Angel.
Sabes? Hay veces en que duele mucho.
Aquí, en el pecho, algo que apreta tan fuerte....
que parece que todo se hace pedazitos, así muy pequeñitos.
Y sientes como las cosas empiezan a paracer más descoloridas, así, de a poquito.
pasas por una escala de grises.
A veces resulta inexplicable, e intentas hacer todo lo posible en un desesperado intento de olvidarlo
Pero realmente creo que no es bueno engañarnos.
No. Podemos engañar a los demás, pero no a nosotros mismos.
A ti, sé que te gusta creer muchas cosas, pero a veces esas cosas te hacen daño.
A veces, te falta quererte un poquito más,
falta querer aquel encanto tuyo, pequeño corazoncito.
Sé lo mucho que la querías, puedo entender eso...
no sabes cómo, pero yo si. Yo sé porqué te entiendo...
y es que duele, mucho.
Y sabes? creo que tal vez no tomaron la mejor decisión
pero yo no soy quién para criticar, es lo que desidieron y nada más hay que decir.
No planeo entrometerme y decirte qué debiste hacer, sería una tremenda pérdida de tiempo-
Ahora, pequeño corazoncito
Sé firme en la desición que tomaste,
porque es por tu bien y el de ella.
Va a doler,
y no evites llorar cuando haga falta... porque a veces es bueno.
No, no es bonito, pero por lo menos ayuda.
Hay obstáculos que debemos superar.
Es la dinámica, recuerdas?
Caer y levantarse. Sacudirse la ropa.
Me da miedo de que te rompas en pedazitos....
¿qué sería de este mundo sin un angelito como tú?
Pequeña, tienes alas
sólo que si te tapas los ojos no las puedes ver.
Vuela lejos de todo ese dolor, o al menos, enfréntate a él.
Tú sabes lo que haces, y eso nadie te lo puede quitar.
Tú puedes hacer esto y esto otro, sabes tus limitaciones, sabes tus virtudes, o al menos
las conoces más que el resto...
y puedes volar, aunque en un principio duela
tú tienes una vida, tienes cosas por hacer
y este no es el fin, te queda tanto por delante...
cosas que ninguna de las dos nos podemos imaginar,
y no puedes abandonar la partida
no puedes, no.
No debes. No te dejo hacerlo, no te lo permito.
Como amiga no te lo permito, me oyes?
Me lees?
Vas a volar, así tenga que empujarte, pero vas a salir
con la frente bien en alto
con el corazòn estable.
No será otro año doloroso.... no, no señor.
Vamos, recuerda esto.
El cielo no se caerá a pedazos, al menos no por ahora
Okay?
Va a pasar,
ya pasó.
Ya pasó.
No le guardes reencor a los culpables y creo que
en ocaciones como éstas, hay que saber perder.
yo no sé perder, pero intento aprenderlo...
desde hace tiempo....
y lo repito siempre,
Hay que saber perder.
No te marchites otra vez, no te quedes en el pizo... no, no esta vez.
Porque los ángeles tienen que estar allá arriba, en el cielo.
Aquí, en el pecho, algo que apreta tan fuerte....
que parece que todo se hace pedazitos, así muy pequeñitos.
Y sientes como las cosas empiezan a paracer más descoloridas, así, de a poquito.
pasas por una escala de grises.
A veces resulta inexplicable, e intentas hacer todo lo posible en un desesperado intento de olvidarlo
Pero realmente creo que no es bueno engañarnos.
No. Podemos engañar a los demás, pero no a nosotros mismos.
A ti, sé que te gusta creer muchas cosas, pero a veces esas cosas te hacen daño.
A veces, te falta quererte un poquito más,
falta querer aquel encanto tuyo, pequeño corazoncito.
Sé lo mucho que la querías, puedo entender eso...
no sabes cómo, pero yo si. Yo sé porqué te entiendo...
y es que duele, mucho.
Y sabes? creo que tal vez no tomaron la mejor decisión
pero yo no soy quién para criticar, es lo que desidieron y nada más hay que decir.
No planeo entrometerme y decirte qué debiste hacer, sería una tremenda pérdida de tiempo-
Ahora, pequeño corazoncito
Sé firme en la desición que tomaste,
porque es por tu bien y el de ella.
Va a doler,
y no evites llorar cuando haga falta... porque a veces es bueno.
No, no es bonito, pero por lo menos ayuda.
Hay obstáculos que debemos superar.
Es la dinámica, recuerdas?
Caer y levantarse. Sacudirse la ropa.
Me da miedo de que te rompas en pedazitos....
¿qué sería de este mundo sin un angelito como tú?
Pequeña, tienes alas
sólo que si te tapas los ojos no las puedes ver.
Vuela lejos de todo ese dolor, o al menos, enfréntate a él.
Tú sabes lo que haces, y eso nadie te lo puede quitar.
Tú puedes hacer esto y esto otro, sabes tus limitaciones, sabes tus virtudes, o al menos
las conoces más que el resto...
y puedes volar, aunque en un principio duela
tú tienes una vida, tienes cosas por hacer
y este no es el fin, te queda tanto por delante...
cosas que ninguna de las dos nos podemos imaginar,
y no puedes abandonar la partida
no puedes, no.
No debes. No te dejo hacerlo, no te lo permito.
Como amiga no te lo permito, me oyes?
Me lees?
Vas a volar, así tenga que empujarte, pero vas a salir
con la frente bien en alto
con el corazòn estable.
No será otro año doloroso.... no, no señor.
Vamos, recuerda esto.
El cielo no se caerá a pedazos, al menos no por ahora
Okay?
Va a pasar,
ya pasó.
Ya pasó.
No le guardes reencor a los culpables y creo que
en ocaciones como éstas, hay que saber perder.
yo no sé perder, pero intento aprenderlo...
desde hace tiempo....
y lo repito siempre,
Hay que saber perder.
No te marchites otra vez, no te quedes en el pizo... no, no esta vez.
Porque los ángeles tienen que estar allá arriba, en el cielo.
martes, 25 de agosto de 2009
Hubieron muchas noches en las que quise tirarme a un inmenso vacío.
Fueron tantas las veces que grité su nombre entre sueños...
¿y hoy? ¿qué tenemos hoy?
Tal vez un enorme y asqueroso nada.
Quise creer muchas cosas, quise engañarme muchas veces, pero me resultaba imposible.
Jamás pude hacerlo, no por completo.
Y cuando algo está a medias, mejor que desaparezca
Lo último que necesito es esa inseguridad aplastandome y dejándome sin respirar.
Así que lo mejor era marchar.
¿Dónde?
A alguna parte, no?
pero nada. Otra vez, dejando en blanco el papel.
Las iluciones, los sueños, las palabras, el olor a incienso, las lágrimas y los sentimientos
Se me escapaban de las manos como plumas al viento.
Se difuminaban sobre el inmenso cielo.
Reververaban en mi cabeza, probocando un revuelto de emociones que intentaban mandarme a volar, pero...
No podía volar con el viento, gracias a la fuerza de gravedad, chocaba contra el cemento.
El cemento de la verdad, la realidad
que luego de ser golpeado cruelmente por ella, se ve con tanta claridad, con tanta nitidez.
Sólo una chiquilla soy,
y me quedan tantas cosas por conocer. - Solía repetirme con cierto afán,
hasta que al final, pasó a ser una burla
de burla, pasó a sarcásmo
y luego se fundió en una complicada ironía.
pero ¿qué hay hoy?
Una hoja, un papel.
Un cuchillo y dos muñecas.
Un tintero vacío y una pluma.
¿Pero qué nos falta ahí?
Fuerza de voluntad. No siempre es tan dura como la fuerza de gravedad.
¿Saben lo fácil que sería ensuciar mis manos y llenar ese tintero con rojo líquido?
¿Saben lo fácil que sería escribir antes de que eso se coagule?
Tan fácil, tan sencillo
tan simple, tan normal
tan natural, tan especial.
Es tan fácl acabar con una carta y dos muñecas rotas
¿Pero acaso no estaría mal?
¿a caso no se retorna igual ?
¿No regresamos de la misma manera en que llegamos?
No, no se puede simplemente terminar.
No te puedes simplemente retirar
no puedes abandonar la partida, cuando hay un juego por ganar
no, no te puedes dejar aplastar, no puedes evadir la realidad
No, no se trata de fracasar.
Lo siento, pero al final, siempre se vuelve a respirar.
Fueron tantas las veces que grité su nombre entre sueños...
¿y hoy? ¿qué tenemos hoy?
Tal vez un enorme y asqueroso nada.
Quise creer muchas cosas, quise engañarme muchas veces, pero me resultaba imposible.
Jamás pude hacerlo, no por completo.
Y cuando algo está a medias, mejor que desaparezca
Lo último que necesito es esa inseguridad aplastandome y dejándome sin respirar.
Así que lo mejor era marchar.
¿Dónde?
A alguna parte, no?
pero nada. Otra vez, dejando en blanco el papel.
Las iluciones, los sueños, las palabras, el olor a incienso, las lágrimas y los sentimientos
Se me escapaban de las manos como plumas al viento.
Se difuminaban sobre el inmenso cielo.
Reververaban en mi cabeza, probocando un revuelto de emociones que intentaban mandarme a volar, pero...
No podía volar con el viento, gracias a la fuerza de gravedad, chocaba contra el cemento.
El cemento de la verdad, la realidad
que luego de ser golpeado cruelmente por ella, se ve con tanta claridad, con tanta nitidez.
Sólo una chiquilla soy,
y me quedan tantas cosas por conocer. - Solía repetirme con cierto afán,
hasta que al final, pasó a ser una burla
de burla, pasó a sarcásmo
y luego se fundió en una complicada ironía.
pero ¿qué hay hoy?
Una hoja, un papel.
Un cuchillo y dos muñecas.
Un tintero vacío y una pluma.
¿Pero qué nos falta ahí?
Fuerza de voluntad. No siempre es tan dura como la fuerza de gravedad.
¿Saben lo fácil que sería ensuciar mis manos y llenar ese tintero con rojo líquido?
¿Saben lo fácil que sería escribir antes de que eso se coagule?
Tan fácil, tan sencillo
tan simple, tan normal
tan natural, tan especial.
Es tan fácl acabar con una carta y dos muñecas rotas
¿Pero acaso no estaría mal?
¿a caso no se retorna igual ?
¿No regresamos de la misma manera en que llegamos?
No, no se puede simplemente terminar.
No te puedes simplemente retirar
no puedes abandonar la partida, cuando hay un juego por ganar
no, no te puedes dejar aplastar, no puedes evadir la realidad
No, no se trata de fracasar.
Lo siento, pero al final, siempre se vuelve a respirar.
lunes, 24 de agosto de 2009
domingo, 23 de agosto de 2009
Un simple mal recuerdo.
Tenía un sabor agrio en la boca. Y el corazón ya casi se me salía.
Me había escapado un ratito al patio y estaba mirando las estrellas, con el celular en las manos.
Me paseaba de allá para acá, esperando alguna señal de vida, tal vez.
Había recorrido como 700-no-sé-cuantos kilómetros sólo por una persona, y había perdido el tiempo.
No sentía rabia, sino una enorme desilución.
Había creído que las cosas serían diferentes. Había creído que tal vez ella se podría interesar, siquiera un poquito.
Tenía la certeza de que la suerte no estaba de mi lado, que hacía tiempo me había abandonado.
Pero no quería convencerme, no quería aceptar que... que eso estubiese pasando.
Ella no era así, no de ese tipo... no, ella no. Cualquiera menos ella...
Cualquiera menos mí ángel.
Ni mi ángel, ni mi letra favorita podrían ser capaces de algo así, me repetí.
Pero Sentí el nudo en la garganta.
Sentí el golpe contra el árbol. Sentí como caía en la amargura. Sentí el fracaso, sentí la ilución rota, sentí el dolor en el pecho, sentí como dolía...
pero no quise creer que a ella le importaba un reberendo pepino que yo estubiera en su ciudad.
Que le había avisado, que le había llamado, que... le había dicho mis planes.
Quise jamás haber salido de mi casa, porque al menos así, todavía quedaría esa fugaz esperanza de conocerle algún día.
Pero no podía volver el tiempo atrás. No podía retroceder nada y nada más había que hacer.
y volví a mi casa y seguí con mi vida.
Me dejé caer en mi cama y en los brazos de morfeo, rendida, cansada, mal.
¿cómo iba a recuperar aquel hermoso sentimiento que tenía hacia ella?
Pues era mi ángel, mi querido ángel.
Su inocencia me conmovía, su manera de ser...
Como haría para decirle que... la amistad se me estaba escapando de las manos? y que, que...
¿cómo demonios le iba a decir que la odié tanto en ese momento?
Si la culpa fue sólo mía... por esperar en vez de aceptar. ¡Pero es que jamás se me pasó por la cabeza!
todo lo que pasó en esa ciudad lo recuerdo borroso, sólo sé que vi a otra persona que no era mí ángel, sólo sé que no fue grato, que me sentí mal... que no debí haber ido.
Pero la culpa fue sólo mía. Jamás debí haber salido de mi casa.
Y me odié, me odié, y dejé de odiarla a ella.
y traté, con cuidado, de mantener junto a mí a esa pequeña hada, de intentar regresar el tiempo.
Lo conseguí.
Porque, fue sólo una estupidez, algo que está en el pasado como un simple mal recuerdo.
Que... esa chica siempre seguirá siendo un pequeño angelito.
Aunque les confieso algo, si vuelvo a ir a santiago, no le diré nada a ella.
No por venganza, es para no terminar en lo mismo, porque si le dijiera otra vez
Estoy segura de que creería en ella.
De que creería en un "nos vemos".
x)
Me había escapado un ratito al patio y estaba mirando las estrellas, con el celular en las manos.
Me paseaba de allá para acá, esperando alguna señal de vida, tal vez.
Había recorrido como 700-no-sé-cuantos kilómetros sólo por una persona, y había perdido el tiempo.
No sentía rabia, sino una enorme desilución.
Había creído que las cosas serían diferentes. Había creído que tal vez ella se podría interesar, siquiera un poquito.
Tenía la certeza de que la suerte no estaba de mi lado, que hacía tiempo me había abandonado.
Pero no quería convencerme, no quería aceptar que... que eso estubiese pasando.
Ella no era así, no de ese tipo... no, ella no. Cualquiera menos ella...
Cualquiera menos mí ángel.
Ni mi ángel, ni mi letra favorita podrían ser capaces de algo así, me repetí.
Pero Sentí el nudo en la garganta.
Sentí el golpe contra el árbol. Sentí como caía en la amargura. Sentí el fracaso, sentí la ilución rota, sentí el dolor en el pecho, sentí como dolía...
pero no quise creer que a ella le importaba un reberendo pepino que yo estubiera en su ciudad.
Que le había avisado, que le había llamado, que... le había dicho mis planes.
Quise jamás haber salido de mi casa, porque al menos así, todavía quedaría esa fugaz esperanza de conocerle algún día.
Pero no podía volver el tiempo atrás. No podía retroceder nada y nada más había que hacer.
y volví a mi casa y seguí con mi vida.
Me dejé caer en mi cama y en los brazos de morfeo, rendida, cansada, mal.
¿cómo iba a recuperar aquel hermoso sentimiento que tenía hacia ella?
Pues era mi ángel, mi querido ángel.
Su inocencia me conmovía, su manera de ser...
Como haría para decirle que... la amistad se me estaba escapando de las manos? y que, que...
¿cómo demonios le iba a decir que la odié tanto en ese momento?
Si la culpa fue sólo mía... por esperar en vez de aceptar. ¡Pero es que jamás se me pasó por la cabeza!
todo lo que pasó en esa ciudad lo recuerdo borroso, sólo sé que vi a otra persona que no era mí ángel, sólo sé que no fue grato, que me sentí mal... que no debí haber ido.
Pero la culpa fue sólo mía. Jamás debí haber salido de mi casa.
Y me odié, me odié, y dejé de odiarla a ella.
y traté, con cuidado, de mantener junto a mí a esa pequeña hada, de intentar regresar el tiempo.
Lo conseguí.
Porque, fue sólo una estupidez, algo que está en el pasado como un simple mal recuerdo.
Que... esa chica siempre seguirá siendo un pequeño angelito.
Aunque les confieso algo, si vuelvo a ir a santiago, no le diré nada a ella.
No por venganza, es para no terminar en lo mismo, porque si le dijiera otra vez
Estoy segura de que creería en ella.
De que creería en un "nos vemos".
x)
sábado, 22 de agosto de 2009
Esta entrada, no es nada en realidad.
Soñaba con un mundo azul y verde.
Con animales rosas, con flores rojas, con cielos alegres y mariposas.
Mi mente navegaba tan tan lejos, que en la vida real no podía alcanzarla.
No hace falta decir que ya no pienso igual, pues el tiempo pasa
y junto a él se lleva recuerdos, emociones, sentimientos, personas, risas, lágrimas...
el tiempo se lleva tantas cosas.
Tantas cosas que a veces se vuelve un lío recuperar.
Se lleva etapas de una vida construida poco a poco, y hay veces en que se extrañan,
en que te invade la nostalgia y necesitas frenar tu larga caminata hacia esa gran montaña de sueños para poder sentarte y recordar.
Pero bueno, no se puede evitar lo inevitable.
Mi mundo de colores se ha ido perdiendo en la escala de grises, y etc.
No me gusta verlo de colores, porque finalmente los exagero xD
Mejor dejarlos, mejor no esperar a que se vean siempre cálidos.
Pero a veces, suelo visitar aquel lugar de sueños e iluciones...
y suelo también añorar, recordar y hacer miles de cosas en ese lugar
ese lugar, tan escondido, que a veces me cuesta encontrar.
Con animales rosas, con flores rojas, con cielos alegres y mariposas.
Mi mente navegaba tan tan lejos, que en la vida real no podía alcanzarla.
No hace falta decir que ya no pienso igual, pues el tiempo pasa
y junto a él se lleva recuerdos, emociones, sentimientos, personas, risas, lágrimas...
el tiempo se lleva tantas cosas.
Tantas cosas que a veces se vuelve un lío recuperar.
Se lleva etapas de una vida construida poco a poco, y hay veces en que se extrañan,
en que te invade la nostalgia y necesitas frenar tu larga caminata hacia esa gran montaña de sueños para poder sentarte y recordar.
Pero bueno, no se puede evitar lo inevitable.
Mi mundo de colores se ha ido perdiendo en la escala de grises, y etc.
No me gusta verlo de colores, porque finalmente los exagero xD
Mejor dejarlos, mejor no esperar a que se vean siempre cálidos.
Pero a veces, suelo visitar aquel lugar de sueños e iluciones...
y suelo también añorar, recordar y hacer miles de cosas en ese lugar
ese lugar, tan escondido, que a veces me cuesta encontrar.
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